Sabríamos recordar cada trozo de mundo...
Sabríamos recordar cada trozo de mundo... de Rosana Acquaroni Sabríamos recordar cada trozo de mundo, cada tropiezo vivido si al abrir la mirada recobráramos de nuevo la luz de cada instante, pues toda inmolación deja su propio surco, su propia oscuridad, y cada imagen tiene su propia lámpara. Lámpara de la niñez, -allí comienza todo- esa luz que se ve con los ojos cerrados las claras azoteas, desierto de palomas, el tamiz lanceolado de las hojas de cobre transparente, un otoño agitando su ramaje, abriéndose paso sobre la mansedad de las aceras. Allí comienza todo, aquello que era nuestro a pesar del dolor, pues desde entonces, sólo he buscado el ser de aquella luz, y la siento crecer dentro de mí como le crecen párpados de trapo al corazón tras el olvido. De "Lámparas de arena" (2000)