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Mostrando las entradas etiquetadas como Educación

Cuando la base es la educación (VI): Lecciones de historia

Lecciones de Historia de  Lourdes Cacho Escudero Era la tarde entonces un comedor de estrellas, un recinto fugaz que convertía en tiempo real lo imaginario, una frontera adicta al dulce escalofrío de una nuca en carne de unos labios; los ojos, exiliados, del paisaje adherido a la ventana dilataban las pupilas del sol y hacían noche, en campamentos a donde la memoria llegaba de puntillas. Las horas ocupaban la trastienda de un reloj que llevaba a la vida de la mano y el amor era una lección de paz aprendida… Pero la guerra, en la piel, tiene un castigo distinto que ofrecernos: un idioma constante, unas armas que envuelven las mejillas del día, un mecanismo de defensa común mientras se espera el combativo sabor de la conquista…

Cuando la base es la educación (V): Yo cogí a la Poesía de la mano

La poesía de Juan Berbel Yo cogí a la Poesía de la mano, y la hice entrar en mi escuela. Aquí -le dije- andarás como en tu propia casa. Nada te ha de faltar. Ni candela, pues un lucero arde siempre entre nosotros; ni flores -tú que tanto las amas-, ni corazón, ni un laúd de luna y de fe para tus canciones... Y la hice entrar en mi escuela. Y ya todo se llenó de su gracia sin palabras, de su celeste aliento creador... Alguien, incomprensivo, murmuraba: -¿Pero qué dicen a esto los poetas, desde sus . torres de marfil?.. Y los juglares, ¿qué hacen, cruzados de brazos?.. ¿Adónde vamos a parar?..

Cuando la base es la educación (IV): Tardes de escuela

Tardes de escuela de Miguel Sánchez Robles Formados los deseos a menudo en el vicio miraba sin bondad por la ventana la extensa confusión de tierra roja. oscilando profunda su lisura y todo era un elogio silencioso, un socavón de miel inexpresivo.  Tardes exactas de sabor a metal. Un puntapié verbal rompía el silencio. El lápiz circulaba libremente en los ángulos y acechaban dibujos en los cronos. Allí estaban los niños de sonrisa impecable y gestos imprecisos por las bancas más últimas. Voces aglomeradas hilvanando la tarde. Moría el otoño a ráfagas con aves elegantes ovillando bravura entre los aires dulces del cerezo. Tardes de olor a tiza, trajines vanidosos de gramática, la pizarra encendida con los números, la h intercalada, el adverbio de tiempo y un balbuceo de ojos sin destinos concretos. Tardes gemelas en mínimos sucesos tentando la discordia de ingenuo corazón embelesado para intuir historias de preámbulos lent...

Cuando la base es la educación (III): Invitación viva al teatro

Invitación viva al teatro de Juan José Ceba La magia que está en ti -sin tú saberlo- con su fondo de estrellas, de pájaros y mares, con todas las miradas y las muecas de lo que respira -libre o atenazado- por el cosmos; hasta ese hechizo oculto, vivo y no pronunciado, la mano de humo del teatro se acerca y ante tus ojos descubre lo que llevabas dentro: magia y esfuerzo se unen, constancia, permanencia, luz interior que se abraza a otras luces para crear un sol que salta y rueda, que se mueve ante los ojos del asombro.

Cuando la base es la educación (II): Un kilo y medio de paciencia concentrada

Educar de Gabriel Celaya (atribuido), otras fuentes dicen de Fermín Gaiza Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestro propio barco, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

Cuando la base es la educación (I): Docendo discimus

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"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes." Ortega y Gasset "En cuestiones de cultura y de saber, solo se pierde lo que se guarda; solo se gana lo que se da."  Antonio Machado "Docendo discimus." (Enseñando, aprendemos) Séneca ”El cerebro no es un vaso por llenar, sino un fuego por encender”. Plutarco