Primavera con una esquina rota (III): Una pausa en su oficio
Una pausa en su oficio de María Victoria Atencia Por si el sueño no es más que un estado del alma, un instante carnal y una pausa en su oficio, confieso aquí que duele, el alma duele y suele dejarnos de su mano mientras reina la noche, la hermosa dama de cabello negro, acogedora premonición falaz de un más largo abandono, al que es preciso, sin embargo, entregarse por si el alma no es más que un estado del sueño.