Tú, vida, mírame, por favor
Un día me pediste bailar. Yo, sorprendida, rechacé tu proposición. Me insististe. Me negué de nuevo. Entonces te enfadaste conmigo, incluso me dejaste de hablar. En aquel instante no comprendí lo que había hecho, el error que había cometido, hasta que fue demasiado tarde. Me enamoré de ti, mas tu ya no querías cuentas conmigo. Solamente pensaba en verte, en acariciarte, en tocarte... en hacerte el amor. Era para mí un castigo cuando me ignorabas. ¿Tu nombre? La palabra que más sufro al escuchar. ¿Tu compañía? Un recuerdo en el olvido. ¿Tu amor? Un abrir y cerrar de ojos. Siempre me arrepentiré. ¿Podrías perdonarme? ¿Podrías mirarme de nuevo, vida?