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Mostrando las entradas etiquetadas como casa

Lo que ocurre en las nubes, ocurre también en nuestra casa de Luis García Montero

Lo que ocurre en las nubes, ocurre también en nuestra casa de Luis García Montero No te voy a pedir el corazón que llevas escondido debajo de tu ropa de invierno. Solamente esperaba, como leña reunida, para arder en el fuego que calienta tus manos. Quiero esconder tu noche, tu sed, tus libramientos, tu vivir en las sílabas que componen tu nombre, tu quedarte dormida, tu me voy a la cama, tu silencio acostado, mi silencio acostado, las cosas que me pasan cuando sueñas conmigo. 

Hogar es tu corazón, apátrido

Al emigrar, los límites de lo que consideras hogar se difuminan hasta desvanecerse. Se hacen más y más complicados de discernir. Y sientes entonces que esa incertidumbre lo embarga todo. A lo mejor te encuentras perdida pero llegará un momento en el que comenzarás a decir "Vuelvo a casa", refiriéndote a ese piso de alquiler que te acabó adoptando, no a la casa en la que te criaste. Lo harás sin darte cuenta, de una manera natural, hasta que alguien te mencione esa mudanza metafórica. También te confundirán los verbos ir y volver, o los adverbios de lugar aquí y allá, intercambiándolos la mitad de las veces, mezclando sus significados. Incluso crearás tu propia familia, con gente con la que nunca te imaginarías haber conocido, los habrá pasajeros, que llegan y se van, mientras que otros aparecerán para quedarse. Por lo que serás más afortunada, añadiendo más seres queridos a ese nuevo hogar que se te antoja con contornos más difusos. El hogar lo llevarás a cuestas, a tus es...

Mi casa y mi corazón de Marcos Ana

 Mi casa y mi corazón de Marcos Ana (sueño de libertad) Si salgo un día a la vida mi casa no tendrá llaves: siempre abierta, como el mar, el sol y el aire. Que entren la noche y el día, y la lluvia azul, la tarde, el rojo pan de la aurora; La luna, mi dulce amante. Que la amistad no detenga sus pasos en mis umbrales, ni la golondrina el vuelo, ni el amor sus labios. Nadie. Mi casa y mi corazón nunca cerrados: que pasen los pájaros, los amigos, el sol y el aire.