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Mostrando las entradas etiquetadas como coronavirus

A través de mascarillas, a través de pantallas

Ver una sonrisa de una amiga a través de una mascarilla, a través de una pantalla. Nueva forma de definir la amistad. Fronteras que se difuminan cuando lees la emoción en la mirada de los ojos. Cuando observas cómo se desplaza la mascarilla y sabes que la otra persona está sonriendo. Pequeños momentos de alegría y nerviosismo entre tanto distancimientos y silencios. Y seguir cuidando esas relaciones, ahora virtuales, a través de la pantalla de tu móvil, para saber que, algún día, nos volveremos a ver. Desear felicidades a distancia por cumpleaños y esos otros momentos inolvidables. 

Primavera con una esquina rota (IV): Dar cuerda al reloj

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Texto publicado en Diario Córdoba, publicado el 19.04.2020. Dar cuerda al reloj de Carlos Miraz "Sin duda una de las imágenes de la ya pasada Semana Santa han sido las carreteras vacías. Casi añora uno los atascos de antaño. Más que nada como anormalidad normal. Valga la paradoja, pues la carretera también se cobra anualmente su tributo en vidas. Esta vez el día después, ha sido normal dentro de la anormalidad (vaya lío). Pero, bueno, empezar a ver la luz al final del túnel nos hace intentar prever qué paisaje vamos a divisar cuando salgamos de él. Y no parece nada halagüeño. Tal día como hoy, en los tiempos previrus, estaríamos preparando la Feria del Libro, prestos a celebrar como cada abril algún aniversario literario, recibir las últimas creaciones y congratularnos de la aparición de firmas noveles. Habrá que esperar mejor ocasión. Y aunque estos días de confinamiento han deparado en la lectura un magnífico acompañante, el covid le ha robado el mes de abril al maltrec...

Primavera con una esquina rota (III): Una pausa en su oficio

Una pausa en su oficio de María Victoria Atencia Por si el sueño no es más que un estado del alma, un instante carnal y una pausa en su oficio, confieso aquí que duele, el alma duele y suele dejarnos de su mano mientras reina la noche, la hermosa dama de cabello negro, acogedora premonición falaz de un más largo abandono, al que es preciso, sin embargo, entregarse por si el alma no es más que un estado del sueño.

Primavera con una esquina rota (II): La noche no tiene paredes

La noche no tiene paredes de José Manuel Caballero Bonald Doy la vuelta a la noche, entro en su cámara inversa, en su hondonada de humo, en la oquedad contraria a la pared del aire, justo donde convergen las distancias que nunca se han juntado, las libertades más difíciles, hasta que de improviso encuentro allí consecutivamente el germen, la incitante demarcación del laberinto con su luz primordial, su punitiva complicidad con la justicia, esa insistencia soberana en la celebración de estar viviendo.

Primavera con una esquina rota (I)

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"Primavera con una esquina rota" es el nombre de una obra de Mario Benedetti sobre el exilio en la sociedad uruguaya y la escisión que implicó la dictadura militar (1973-1985). A través de distintos testimonios, se muestra la conmoción que provocó en las relaciones entre seres humanos en el Uruguay en el extranjero. El autor siempre mantiene una esperanza a través de esa primavera, aunque mutilada, emergerá tras un invierno interminable. En una situación tan desgarradora y horrible como puede ser una dictadura y toda la represión, autoritarismo y sufrimiento que puede llegar a implicar, reflexiona sobre una ilusión, sobre algo a lo que aferrarse y luchar: esa primavera algo mutilada. Cuántas lecciones de vida podemos extraer de obras o personas así en momentos extraños, tristes y de incertidumbre como el actual, con la pandemia por el coronavirus. Por eso, he escogido el título del libro de Benedetti para la próxima serie de textos que voy a publicar, ya sean textos respi...

Carta de apoyo

Normalmente prefiero callar si ayudo a alguien. Me debatía entre compartir por este blog, o no, una carta que he enviado de apoyo por correo electrónico a uno de los pacientes que luchan contra el coronavirus. Pero al final me decidí excepcionalmente a publicarla, por si mis humildes palabras pudieran servirle a alguien más. Me siento impotente al estar en casa confinada y no poder ayudar más. Necesito sentir que colaboro de alguna manera, aunque sea un granito de arena tan pequeño como es un email. Ojalá sirva de algo, ojalá le arranque una sonrisa a alguien que está solo y enfermo. Ojalá se note algo más acompañado y arropado. Pues no estamos solos en esta pandemia. Querido/a (des)conocido/a, Desconozco tu nombre, desconozco tu mirada, desconozco de qué manera ríes. Pero daría lo que fuera por acompañar a tu corazón en este proceso. Si unas palabras mandadas, como botellas lanzadas al mar, lograrán encontrar un sentido en este mundo provisional de silencios y abrazos partido...