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Mostrando las entradas etiquetadas como alma

Con el oído atento voy marchando en la vida

Con el oído atento de Teófilo V. Méndez Ramos Con el oído atento voy marchando en la vida, auscultando el rumor que emerge de las cosas, en espera angustiosa de la estrofa, aprendida a la lírica fuente de notas armoniosas. Mientras tanto el silencio, alma mía, alma ansiosa de encontrar el sendero que te lleve a la cima promisoria y serena. Al silencio acuciosa... Mañana, al alba hermana, te ofrecerá su rima. Si acaso la palabra, como el mármol, desnuda, Se resiste a dar forma al pensamiento grave, tornarase la lira trágicamente muda hasta que llegue el verso transparente y suave. Con el oído atento voy marchando en la vida auscultando el rumor que emerge de las cosas, en espera angustiosa de la estrofa aprendida a la lírica fuente de notas armoniosas.

Reflejos oníricos (XIV): Desde el umbral de un sueño me llamaron...

Sueño de Antonio Machado  Desde el umbral de un sueño me llamaron... Era la buena voz, la voz querida.     —Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?... Llegó a mi corazón una caricia.     —Contigo siempre... Y avancé en mi sueño por una larga, escueta galería, sintiendo el roce de la veste pura y el palpitar suave de la mano amiga.

Primavera con una esquina rota (III): Una pausa en su oficio

Una pausa en su oficio de María Victoria Atencia Por si el sueño no es más que un estado del alma, un instante carnal y una pausa en su oficio, confieso aquí que duele, el alma duele y suele dejarnos de su mano mientras reina la noche, la hermosa dama de cabello negro, acogedora premonición falaz de un más largo abandono, al que es preciso, sin embargo, entregarse por si el alma no es más que un estado del sueño.

Desnudar el corazón (III): El alma tenías

Desnudar el corazón ante desconocidos es un jarabe difícil de tragar. El alma tenías de Pedro Salinas  El alma tenías tan clara y abierta, que yo nunca pude entrarme en tu alma. Busqué los atajos angostos, los pasos altos y difíciles... A tu alma se iba por caminos anchos. Preparé alta escala —soñaba altos muros guardándote el alma— pero el alma tuya estaba sin guarda de tapial ni cerca. Te busqué la puerta estrecha del alma, pero no tenía, de franca que era, entradas tu alma. ¿En dónde empezaba? ¿Acababa, en dónde? Me quedé por siempre sentado en las vagas lindes de tu alma.

Desnudar el corazón (I)

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Alma desnuda de Alfonsina Storni Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares. Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas Con que la primavera nos envuelve. Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia, De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia. Alma qu...

Ausencia

Ausencia de Jorge Luis Borges Habré de levantar la vasta vida  que aún ahora es tu espejo:  cada mañana habré de reconstruirla.  Desde que te alejaste,  cuántos lugares se han tornado vanos  y sin sentido, iguales  a luces en el día.  Tardes que fueron nicho de tu imagen,  músicas en que siempre me aguardabas,  palabras de aquel tiempo,  yo tendré que quebrarlas con mis manos.  ¿En qué hondonada esconderé mi alma  para que no vea tu ausencia  que como un sol terrible, sin ocaso,  brilla definitiva y despiadada?  Tu ausencia me rodea  como la cuerda a la garganta,  el mar al que se hunde.

La lluvia puede latir a diferentes ritmos (IV)

Lluvia de Mario Benedetti La lluvia está cansada de llover yo/cansado de verla en mi ventana es como si lavara las promesas y el goce de vivir y la esperanza la lluvia que acribilla los silencios es un telón sin tiempo y sin colores y a tal punto oscurece los espacios que puede confundirse con la noche ojalá que el sagrado manantial aburrido suspenda el manso riesgo y gracias a la brisa nos sequemos a la espera del próximo aguacero lo extraño es que no sólo llueve afuera otra lluvia enigmática y sin agua nos toma de sorpresa/y de sorpresa llueve en el corazón/llueve en el alma.

Soñar despierto o dormido.

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Soñar es crear poesía. Dibujar la letra de una canción sin música, que aún así va acompañada de los mejores instrumentos: los sonidos del alma. Soñar despierto o dormido, eso no importa, lo que vale es saber forjar un nuevo mundo cargado de pasión y entrega. Inspiración, poesía, ritmos del universo...cierra los ojos y que sea tu mano la que escriba, déjate llevar y disfruta. Amor, pasión, ilusiones, odios, denuncias, todo queda plasmado en unas cuantas letras que pueden llegar a expresar la vida.