Entradas

Ritmos invernales (V)

Imagen
  Pensando en marzo de Eloy Sánchez Rosillo En su momento, marzo volverá, según los calendarios nos indican. Y no es que piense yo que no sea cierto que ha de ocurrir su vuelta. Sin embargo, cuánto lo echo de menos esta tarde de mediados de enero. Se diría  fábula en la memoria e ilusión de todo el bien posible. Uno no ignora que existe el sol, que hay pájaros, abejas, tardes que paulatinas van creciendo, rosas, cielos azules y muchachas de ojos irresistibles y de andares muy peligrosos para los que miran sin tomar precauciones. Pero es misterio que confluya todo eso -y tan intensamente, y tan de golpe- en un punto del año, que se junte y se funda en seguida en una cosa que es más que cada cosa y es milagro hecho ante nuestro asombro. Sí, parece que marzo ha de volver, y así lo dicen los almanaques, la experiencia y quienes saben del mundo y de sus movimientos, de estaciones, de ciclos. Aunque yo, desde este exilio que...

Uno de esos poemas eternos (I)

Imagen
Caminante no hay camino de Antonio Machado Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

No te rindas, según Benedetti

No te rindas de Mario Benedetti No te rindas, aun estas a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, aunque el frio queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aun hay fuego en tu alma, aun hay vida en tus sueños, porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo, porque lo has querido y porque te quiero. Porque existe el vino y el amor, es cierto, porque no hay heridas que no cure el tiempo, abrir las puertas quitar los cerrojos, abandonar las murallas que te protegieron. Vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los...

Aprender a decir adiós

¿Cómo se aprende a decir adiós a un ser querido? ¿Cómo dejas a ir a alguien que te ha acompañado toda la vida? ¿Cómo sentirte si no puedes despedirte en persona? Se convierte la distancia en una frontera infranqueable, en una maldita barrera, en un vacío enajenado, en una tristeza solitaria. Y lo más complicado es sobrellevar la soledad. Silencio, salvo mis lágrimas. La necesidad de un último abrazo, la necesidad de un último te quiero.

Bordando recuerdos

Bordando recuerdos de Rodrigo Carrillo Busco  la hebra exacta para comenzar a desenredar el ovillo de recuerdos y olvidos que dejan maniatado el corazón Busco una aguja para seguir pinchándole el pulgar a la nostalgia.

De alguna forma necesito despedirte

Despedida de Jorge Debravo El camino, despacio, retrocede a nuestras espaldas. Todos los árboles se han alejado hacia el poniente. Todo en la tierra se aleja alguna vez. La luna y el paisaje. El amor y la vida. El reloj, en mi muñeca, dice que son las cinco de la tarde. La hora de los adioses, la hora en que la misma tarde agita nubecillas en despedida.

Ritmos invernales (IV)

Canción de Invierno de Manuel Machado Los días están tristes y la gente se muere, y cae la lluvia sucia de las nubes de plomo ... Y la ciudad no sabe lo que le pasa, como el pobre corazón no sabe lo que quiere. Es el invierno, oscuro túnel, húmedo encierro por donde marcha, a tientas, nuestro pobre convoy. Y nos tiene amarrados a la vida de hoy, como un amor que tira de su cadena al perro. Luto, lluvia, recuerdo. Triste paz y luz pobre. Cerremos la ventana a este cielo de cobre. Encendamos la lámpara en los propios altares ... Y tengamos, en estas horas crepusculares, una mujer al lado, en el hogar un leño ..., y un libro que nos lleve desde la prosa al sueño.