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Palabras (X): No se trata de hablar

No se trata de hablar... de Roberto Juarroz No se trata de hablar, ni tampoco de callar: se trata de abrir algo entre la palabra y el silencio. Quizá cuando transcurra todo, también la palabra y el silencio, quede esa zona abierta como una esperanza hacia atrás. Y tal vez ese signo invertido constituya un toque de atención para este mutismo ilimitado donde palpablemente nos hundimos.

Palabras (IX): Hay palabras que no decimos

Hay palabras que no decimos de Roberto Juarroz Hay palabras que no decimos y que ponemos sin decirlas en las cosas. Y las cosas las guardan, y un día nos contestan con ellas y nos salvan el mundo, como un amor secreto en cuyos dos extremos hay una sola entrada. ¿No habrá alguna palabra de esas que no decimos que hayamos colocado sin querer en la nada?

Palabras (VIII): Detener la palabra

Detener la palabra... de Roberto Juarroz Detener la palabra un segundo antes del labio, un segundo antes de la voracidad compartida, un segundo antes del corazón del otro, para que haya por lo menos un pájaro que puede prescindir de todo nido. El destino es de aire. Las brújulas señalan uno solo de sus hilos, pero la ausencia necesita otros para que las cosas sean su destino de aire. La palabra es el único pájaro que puede ser igual a su ausencia.

Palabras (VII): Dale la vuelta a las palabras

Las palabras de Octavio Paz Dales la vuelta, cógelas del rabo (chillen, putas), azótalas, dales azúcar en la boca a las rejegas, ínflalas, globos, pínchalas, sórbeles sangre y tuétanos, sécalas, cápalas, písalas, gallo galante, tuérceles el gaznate, cocinero, desplúmalas, destrípalas, toro, buey, arrástralas, hazlas, poeta, haz que se traguen todas sus palabras.

Palabras (VI): Decir, hacer

Decir, hacer de Octavio Paz A Roman Jakobson Entre lo que veo y digo, Entre lo que digo y callo, Entre lo que callo y sueño, Entre lo que sueño y olvido La poesía. Se desliza entre el sí y el no: dice lo que callo, calla lo que digo, sueña lo que olvido. No es un decir: es un hacer. Es un hacer que es un decir. La poesía se dice y se oye: es real. Y apenas digo es real, se disipa. ¿Así es más real? Idea palpable, palabra impalpable: la poesía va y viene entre lo que es y lo que no es. Teje reflejos y los desteje. La poesía siembra ojos en las páginas siembra palabras en los ojos. Los ojos hablan las palabras miran, las miradas piensan. Oír los pensamientos, ver lo que decimos tocar el cuerpo de la idea. Los ojos se cierran Las palabras se abren.

Primavera con una esquina rota (IV): Dar cuerda al reloj

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Texto publicado en Diario Córdoba, publicado el 19.04.2020. Dar cuerda al reloj de Carlos Miraz "Sin duda una de las imágenes de la ya pasada Semana Santa han sido las carreteras vacías. Casi añora uno los atascos de antaño. Más que nada como anormalidad normal. Valga la paradoja, pues la carretera también se cobra anualmente su tributo en vidas. Esta vez el día después, ha sido normal dentro de la anormalidad (vaya lío). Pero, bueno, empezar a ver la luz al final del túnel nos hace intentar prever qué paisaje vamos a divisar cuando salgamos de él. Y no parece nada halagüeño. Tal día como hoy, en los tiempos previrus, estaríamos preparando la Feria del Libro, prestos a celebrar como cada abril algún aniversario literario, recibir las últimas creaciones y congratularnos de la aparición de firmas noveles. Habrá que esperar mejor ocasión. Y aunque estos días de confinamiento han deparado en la lectura un magnífico acompañante, el covid le ha robado el mes de abril al maltrec...

Palabras (V): La palabra besa y muerde

La palabra de Mario Benedetti La palabra pregunta y se contesta tiene alas o se mete en los túneles se desprende de la boca que habla y se desliza en la oreja hasta el tímpano la palabra es tan libre que da pánico divulga los secretos sin aviso e inventa la oración de los ateos es el poder y no es el poder del alma y el hueso de los himnos que hacen patria la palabra es un callejón de suertes y el registro de ausencias no queridas puede sobrevivir al horizonte y al que la armó cuando era pensamiento puede ser como un perro o como un niño y embadurnar de rojo la memoria puede salir de caza en silencio y regresar con el moral vacío la palabra es correo del amor pero también es arrabal del odio golpea en las ventanas si diluvia y el corazón le abre los postigos y ya que la palabra besa y muerde mejor la devolvemos al futuro